Una vez lo vi en la esquina, era el moldeador de mariposas, de larga barba y de extraño oficio. El anciano en la Alameda Central tenía que ganarse su sustento; prometía como si estuviera hablando de un organillo que daría vida a una pieza de arte, claro que ahora no sería música pero alzaría vuelo por encima de la mirada de todos. De ese modo el público se fue aglomerando con gran expectativa, quién sabe si lo logrará. Luego de algunos minutos comenzó y sacó de su bolsillo extremos de arcilla, así los llamaba y con ellos formó con satisfacción rodillos que obligó poco a poco a despertar, con la ayuda de un mechero de hojalata. Una manera rústica de obtener calor pero entretenida porque decía: yo tengo el fuego, yo tengo libertad de no tener frontera y a estos rodillos mansos les ordeno nacer en virtud de lo irracional. Y el hombre pasó a crear un rito, a sacar bruscamente pedazos de los rodillos, o bien, le dio por aplanarlos, partirlos, resquebrajarlos, chamuscarlos, hasta que como un escultor en éxtasis logró formar dos insectos con la trompa enrollada en espiral, cuatro alas y las demás características de una mariposa. Era increíble más aun cuando se le ocurrió decir: ahora las rocío con más fuego y es hora de que busquen imponerse en el viento. Inmediatamente su obra se dotó de los colores más vivos y eligió emerger rápidamente, aleteando frente a los presentes hasta alejarse por encima de la mirada de todos, como su creador había prometido en un principio. Estaba asombrado, ya no podía asumir que me había parado a ver un simple acto callejero, estaba dentro de un evento hermosamente desequilibrado.
Рђяæł


6 plumas al viento:
Felicitaciones sos el bloger mas joven entre mis amigos .....sigue escribiendo y soñando
besos
Eso si es una mirada de poeta a un hecedor de mariposas callejero, que con el fuego de su mechero, sus dedos, arcilla y mucha fantasía moldeó una mariposa en una esquina para asombrar a un joven contador de historias.
Me gustó mucho el relato.
Besos.
es bueno saber de usted de vez en cuando, señor.
libertad!
«Somos una especie de cebra que divaga entre el cambio hacia lo desconocido y el retorno hacia lo mismo. La metamorfosis de nuestro ser trae el blanco-negro tatuado en la piel, la búsqueda y el desacierto de la mortalidad.» Belmar
Que belleza de momento, que las manos que crean representan la naturaleza con algo de poesia.
Bello relato.
Un beso y un abrazo
Abraços alados, e beijos pintados azuis! Um ano pleno de paz, poesia e borboletas!
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